Un pedacito de nosotras...
Federica y Ana se conocieron en Murcia, trabajando en Burger King, un lugar que siempre ocupará un rincón especial en su historia, porque allí comenzaron algunos de sus recuerdos más bonitos.
Poco a poco, casi sin darse cuenta, fueron abriéndose el corazón la una a la otra y decidieron empezar a construir su vida juntas. Llegó su primer hogar, un pequeño apartamento en La Fama, y poco después Bunny, que les robó un pedacito de corazón y dio comienzo a una familia que no ha dejado de crecer.
Con los años han vivido varias mudanzas —curiosamente, casi siempre en verano—, han pasado por casas de distintos tamaños y en lugares diferentes, incluso hasta llegar a Asturias. Y entre cambio y cambio, la familia siguió creciendo con la llegada de Nala, Chloe y la más reciente, Beba. Tanto ha cambiado su vida juntas, que quienes un día pensaban que solo eran de perros, hoy pueden decir con orgullo que han sido mamás de cuatro gatos.
Desde el principio han tenido la suerte de estar rodeadas de familiares y amigos increíbles, que las han acompañado, apoyado y querido en cada etapa del camino.
El amor que se tienen Federica y Ana no cabe en unas pocas líneas, pero sí hay algo que todos podéis saber: son la una para la otra. Se necesitan como la tierra al sol, como los peces al mar… y como los mosquitos a tu sangre.
Ahí, precisamente, es donde entráis vosotros: en celebrar con ellas todo lo vivido y todo lo que está por venir.
